Sant Jordi

Es un dia especial y hoy lo quiero celebrar con Uds. con una pequeña historia de mi último Sant Jordi en Barcelona, 23 de abril de 1992.

Habiamos llegado hace unos meses a Barcelona de EE.UU., mi coche aún estaba en la aduana, hoy por fin me entragan mi querido bugui bugui y despues iba a participar como moderadora en un coloquium en la facultad de derecho de la Universidad Central con el tema “Eutanasia”. Me vesti para la ocasión: Minifalda plisada, medidas de 15 din, top de tirantes, cubierto con blusa de manga corta de gasa transparente. Todo en negro.

Me dirigí en transporte público hasta la plaza de Colón. Cuando atravesaba la plaza oi una voz de hombre que salia de una zanja “qué ha pasado hoy en el cielo, que hasta los angeles se visten de negro”. Me volvi y le dije “poeta tu”.

Feliz como niña con zapatos nuevos, conducia con mi coche hacia la facultad. No era mi primra vez como moderadora, pero si la primera en Barcelonaa, por lo que previsora, llegaba con mas de una hora de adelanto. Subiendo por la avenida de Pedralbes, al girar a la izquierda, respetando los tiempo a los demas automoviles, justo cuando giraba le vi. Pise acelerador y le evité. Lo que no pude evitar fue que al ser una motocicleta de no mas de 50 cc, su conductor sin casco ni protección alguna, chocara con la parte trasera de mi coche, con un resultado de rotura de meniscos. Ni coche ni moto sufrieron daños de mención.

Vino ambulancia y se llevo al muchacho de 14 años que trabajaba como mensajero, sin contrato de trabajo, con una motocicleta sin seguros correspondientes.

El agente de policia muy amablemente me pidio que le mostrara la documentación, de mi coche con matricula de Massachusetts, con papeles de la aduana de hacia unas horas, mi DNI español y mi carnet de conducir aún vigente, que en ese momento era sólo el de Massachusttes y el internacional. Una vez comprobados los datos, me pidio que le acompañara a comisaria a declarar. Le respondi que me era imposible, pues me estaban esperando no se cuantas cientos de personas en el aula magna pues iba a moderar un coloquium en la facultad sobre eutanasia. Sinceramente me miro algo incredulo, pero despues de la ristra de documentación internacional que le habia puesto en las manos, creo que dijo algo asi como “mire tiene que presentarse hoy mismo en comisaria tal y declarar, sin falta, sino seria desacato a la autoridad”. Le di mi palabra, y el me contesto, “hoy es Sant Jordi”.

No fue la mejor moederación que haya tenido, necesite algo de tiempo para recuperar mi serenidad, fue impactante. Nuna habia tenido un accidente de trafico y nunca he vuelta a tenerlo.

Libre de mis obligaciones academicas-periodisticas, me dirigi al hospital donde habian ingresado a mi mensajero-motorista-sincasco. A la puerta de la habitación conoci a sus padres, que con un hilo de voz me informaron de la situación laboral del aún menor y mas a mas de las irregularidades y por ende la falta de seguro. Le habia llevado como regalo por el dia de Sant Jordi un Asterix. Creo que lo agradecio. Despues me despedi de los padres, y le dije que no se preocuparan, que yo me ocupaba de todo, tambien les puntualice, “no creo que vuelva a tener una oportunidad como esta, asi pues deberia tomar las medidas oportunas para tener un contrato de trabajo y sus seguros respectivos”.

Ahora tocaba cumplir mi palabra con el agente de policia, fui a la comisaria tal y me declare culpable. Aquel año me licencie en derecho, estaba al corriente de mis derechos. El seguro de mi coche era a todo riesgo total y especial, exigido por llevar matricula extranjera. Asi pues hice una buena inversión, yo pague la poliza, y el seguro el accidente.

Llame por telefono a mi marido que regresaba de un corto viaje, quedamos en una terraza de las Ramblas de Catalunya. Conforme le iba contanto los hechos mis sentimientos empezaron a aflorar y rompi a llorar dando via libre a toda la tensión vivida durante el dia.

Eran casi las 22 horas, o si lo prefieren las diez de la noche. Empezamos a caminar Ramblas hacia abajo. En las Ramblas de las flores quedaban puesto aun abiertos. Las floristeras te abordaban ofreciendote manojos de rosas a mitad de precio. Mi marido empezo por uno y termine con los dos brazos llenos, creo que no se me veia la cara!!!

Pattys Infantas y Patty Conde 026

Cuando llegamos a casa de mis “sogres” y mis cuñadas, tres, tenia tres, me vieron con doscientas plus rosas rojas, observe como el nivel de “gelosia” subia a segundo que pasaba, Empece a repartir a cada una y por su puesto a la madre de mi marido la rosa mas bonita. Me miraron algo desconcertadas, les dije “ya no las necesito, ahora sé que si las vuelvo a necesitar, hay alguien que las comprará para mi el dia de Sant Jordi”

Feliz dia de Sant Jordi!!!

 

1 comentario

  • Por un momento me he sentido como si estuviera en Barcelona. Sin duda mi parte favorita es el encuentro con el Don Juan, no hay nada como la zalamería española!
    Preciosa reflexión final.

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