Vuelve a casa por Navidad

Ante las noticias en la prensa de la corrupción entre los miembros de la cúpula del partido comunista de China, dicho ya de paso único partido de tan distinguida República Popular, busque ratificar dichos datos con unos buenos amigos chinos, aquí en Berlin. El nacido en Indonesia en el seno de una familia china emigrada en los albores del S XX. Su familia se extiende hoy por Europa, EE.UU. y Asia, propietarios de empresas, grandes inversiones y conocidos emprendedores en casi todo lo que tocan. Llego a Alemania buscando la ciencia, después de haber estudiado medicina en Singapur. En la República Federal llego a lo mas alto en su especialidad, y ahora practica junto a su esposa por el placer de ser medico. Ella nacida en la República Popular, llego a Alemania hace unos veinte años para continuar y completar sus estudios de medicina. Tiene su propia praxis y es muy reconocida entre sus compañeros alemanes.

A mi pregunta sobre la corrupción en la cúpula del partido, el comenzó a explicarme el movimiento desde Mao y por que y quien era Mao, que significo la apertura de Deng Xiaoping, quienes son los Príncipes del Jardín, como les llaman a los cachorros de la elite. Ella le interrumpió alegando “quien nació allí, pues quien sabe mejor como es”. Lo resumió en muy pocas palabras: En la China de hoy hay oportunidades para aquel que se esfuerce, para aquel que trabaje, igual que en EE.UU. dijo. Quien no trabaje quien no se esfuerce, no tiene futuro en China y corre el peligro de no obtener ni para alimentarse.

Este maravilloso matrimonio es un ejemplo de la emigración. Emigraron buscando nuevas metas en su desarrollo como científicos, han logrado objetivos con éxito, me pregunto para que tendrían ellos que volver?, y en su caso a donde?

El articulo de Suso de Toro “No os vayáis sin haber luchado antes” me ha traído algunas reflexiones para las que no encuentro respuesta sencilla.

La generación que esta saliendo de España no esta determinada por una fecha, por un año, ni siquiera por la década de su nacimiento. Lo que les es común es ser hijos de una generación que creía haberlo conseguido, la España de todos. Una España en la que todos podían estudiar, aspirar a una oposición, o a puesto importante en la banca, e incluso a cargos internacionales. Los padres de esta generación trabajaron bajo el sol de “si lo hemos logrado”. Invirtieron hasta las camisetas en la educación de los hijos en colegios privados, universidades de postín, veranos en el extranjero, intercambios post licenciatura, todo por un futuro como la de los otros, como el futuro que por nacimiento tiene todo hijo de oligarca o familia tal y cual garantizado. Un futuro quizás con algo mas de esfuerzo que el de su compañero de pupitre, el que sin saber como, siempre le concedían el premio del curso, la matricula de honor, o no se sabe que mas “es que el chico ya se le ve venir, es de familia, su abuelo fue ministro con Franco y el bisabuelo con Alfonso XIII”.

Esta generación se va no porque se este muriendo de hambre en la España post, sino porque también a esta generación se les ha engañado.

Esta generación es toda de una clase social, la que no esta ni ha estado ni podrá estar, en el poder. De Toro afirma que una generación no es una clase social, bien cierto. Pero se equivoca al afirmar que están emigrando de diversas procedencias sociales. En España no hay mas que tres clases sociales, a saber: La clase del poder, del dinero, de las familias que ponen y quitan reyes, dictadores y demás; los curas los de la A al final, que no los religiosos ni los sacerdotes, estos no son de este grupo; y todos los demás, los que trabajan de sol a sol, los que estudian con becas, con trabajos de fin de semanas o de portero de noche, los que pagan impuestos, los que creen en la convivencia, los que incluso con la esperanza de un niño van a votar cada cuatro años. La generación que se esta yendo, que ya se ha ido, es de una sola clase social, la nuestra.

Los padres de esta generación, como lo hicieron los abuelos, ya han luchado bastante. No se apene Sr de Toro que los que se van no marchan con pena, que no corren el riesgo de la amargura o la tristeza, eso fue otra época, la de “Vuelve a casa por Navidad”.

Hacia adonde emigran los alemanes

Emigrar en la época de la dictadura de Franco fue muy duro, pues el español era tratado como mano de obra barata. Fueron tratados como cabezas de ganado o manos para la fabrica. El que llegaba con estudios, simplemente se formaba, el que aprendía el idioma de este o aquel país, a ese se le abría las puertas de un nuevo mundo, y le aseguro que quien entra en ese mundo por Navidad ya no vuelve, sino importa el turrón a su nueva casa.

 

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